Proceso en revisión
La Hidrovía entra en una nueva etapa de control antes de la adjudicación
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La Agencia Nacional de Puertos y Navegación revisará todo el proceso licitatorio de la Hidrovía antes de adjudicar la concesión.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) inició una auditoría interna sobre el proceso licitatorio de la Vía Navegable Troncal, en momentos en que se transita la etapa final de análisis de las propuestas económicas y técnicas presentadas por las empresas interesadas en quedarse con la concesión del principal corredor logístico del país.
La revisión, según se informó oficialmente, tendrá como objetivo reforzar las garantías de transparencia, trazabilidad y selección objetiva dentro de un proceso considerado estratégico para el comercio exterior argentino. La auditoría abarcará cada una de las instancias desarrolladas hasta el momento y se realizará sobre la base de la normativa vigente.
Desde el organismo aclararon además que esta nueva instancia de control no implicará una interrupción del cronograma licitatorio ni afectará el avance administrativo hacia la adjudicación definitiva. La intención oficial es sumar una capa adicional de supervisión antes de la definición final del contrato.
Un proceso clave para las exportaciones argentinas
La licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay es considerada una de las obras de infraestructura más relevantes del país. Por esa vía circula alrededor del 80 % de las exportaciones argentinas, principalmente vinculadas al complejo agroindustrial y energético.
En este contexto, la auditoría se incorporará al esquema de seguimiento que ya realizan usuarios privados y provincias a través del Consejo de Control, el ámbito creado para monitorear el proceso y garantizar participación federal y técnica durante la futura concesión.
De acuerdo con la información difundida, el proceso licitatorio no registró impugnaciones por parte de las empresas participantes en ninguna de las etapas de evaluación. Ese dato fue destacado por las autoridades nacionales como un indicador de la solidez administrativa y técnica del procedimiento.
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Antes de la publicación definitiva de los pliegos también se habilitó una etapa de observaciones públicas sobre los borradores preliminares. En esa instancia participaron empresas, cámaras empresarias, organizaciones civiles, usuarios y otros sectores vinculados a la actividad portuaria y naviera.
Todos los actores involucrados pudieron realizar aportes, sugerencias y objeciones técnicas antes de la confección final de la documentación licitatoria, un mecanismo que el Gobierno nacional presentó como parte del esquema de apertura y transparencia del proceso.
Control internacional y respaldo de provincias y usuarios
La elaboración de los pliegos contó además con auditorías externas de organismos especializados. Entre ellos participó la UNCTAD, el organismo de Naciones Unidas vinculado al comercio y al desarrollo, con experiencia en procesos internacionales de infraestructura estratégica.
Además, durante las distintas etapas se realizaron mesas técnicas y espacios de intercambio con cámaras navieras, representantes provinciales, operadores logísticos y usuarios privados de la Vía Navegable Troncal.
Según trascendió, tanto las provincias involucradas como los sectores privados respaldaron las etapas de evaluación desarrolladas hasta el momento y remarcaron la claridad de la información presentada por la ANPYN y la objetividad de los criterios utilizados para el análisis de ofertas.
En paralelo, varios de esos sectores también reclamaron avanzar hacia la adjudicación definitiva para evitar demoras en un contrato considerado central para la competitividad logística y exportadora del país.
El director ejecutivo de la ANPYN, Iñaki Arreseygor, defendió el procedimiento frente a usuarios y representantes técnicos. “Es un proceso abierto y transparente”, afirmó, al tiempo que sostuvo que cualquier interesado puede revisar cada una de las actuaciones administrativas realizadas hasta ahora.
Según indicó, toda la documentación y las decisiones adoptadas en el marco de la licitación siguen estándares internacionales y responden a mecanismos de control pensados para garantizar igualdad de condiciones entre los oferentes.
Mientras continúa el análisis final de las propuestas presentadas, la auditoría interna aparece ahora como un paso adicional dentro de un proceso que concentra atención política, económica y empresarial por el impacto que tendrá sobre el futuro del sistema portuario argentino.
