Alerta
La industria manufacturera sufrió su peor caída en casi dos años
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El índice de Ferreres marcó un desplome interanual del 7,9% en febrero. Maquinaria, plásticos y alimentos lideran las bajas.
La industria manufacturera volvió a encender señales de alarma en febrero tras registrar su mayor caída interanual en 20 meses. Según el relevamiento de la consultora Orlando Ferreres & Asociados, el sector profundizó su deterioro y se consolidó como uno de los más afectados por el actual contexto económico.
El Índice de Producción Industrial (IPI) mostró una contracción del 7,9% en comparación con febrero de 2025. Se trata de la peor variación desde junio de 2024 y confirma una tendencia negativa que se viene arrastrando desde el año pasado.
La baja no sólo refleja un freno en la actividad, sino también una crisis más estructural, atravesada por la caída del consumo interno, la pérdida del poder adquisitivo y el impacto de las políticas económicas sobre el entramado productivo.
Dentro del sector, los rubros más golpeados fueron la fabricación de maquinaria y equipo, que se desplomó un 23,9%, seguido por la producción de plásticos con una caída del 16,9% y alimentos, que retrocedieron un 16,3%.
En el caso de maquinaria, el informe destaca el fuerte retroceso de la industria automotriz, con una baja del 30,1%. En alimentos, las caídas más pronunciadas se observaron en la producción de aceites (-22,5%), carne bovina (-10,7%) y pollos (-4,8%), lo que evidencia el impacto directo sobre el consumo masivo.
También registraron números negativos los sectores de textiles, minerales no metálicos —vinculados a la construcción— y bebidas, consolidando un panorama generalizado de retracción en buena parte de la actividad industrial.
En contraposición, algunas ramas lograron sostenerse en terreno positivo. Entre ellas se destacan la refinación de petróleo, las industrias metálicas básicas, los productos farmacéuticos, químicos, tabaco y papel, que mostraron leves mejoras en medio de un escenario adverso.
En términos mensuales, el IPI evidenció una caída del 2,7% respecto de enero, lo que refuerza la desaceleración reciente. Sin embargo, en el acumulado del primer bimestre se registró una tenue suba del 0,7% frente al cierre de 2025, aunque insuficiente para revertir la tendencia.
La serie desestacionalizada también marcó su peor nivel desde junio del año pasado, lo que sugiere que el sector aún no encuentra un piso claro desde el cual iniciar una recuperación sostenida.
Las perspectivas hacia adelante tampoco resultan alentadoras. Desde la consultora advierten que la industria continuará condicionada por la evolución de los ingresos reales y el nivel de consumo, variables que siguen mostrando debilidad.
En ese contexto, el deterioro de la actividad ya comienza a trasladarse al mercado laboral. Estimaciones privadas advierten que la crisis industrial podría haber generado más de 100.000 despidos en el empleo formal, mientras algunas empresas avanzan en procesos de reconversión o cierre de plantas.
El escenario plantea un desafío central para la economía: recuperar el dinamismo de la industria, un sector clave para el empleo y la generación de valor agregado, que hoy enfrenta uno de sus momentos más complejos en los últimos años.
