El acuerdo Mercosur-Unión Europea abre una nueva etapa para las economías regionales
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Con exportaciones en niveles históricos y un mercado que concentra una parte creciente de las ventas argentinas, productores y exportadores esperan capitalizar la baja de aranceles y ampliar su presencia en el bloque europeo.
La entrada en vigencia del Acuerdo Interino de Comercio (AIC) entre el Mercosur y la Unión Europea marca el inicio de una nueva etapa para el comercio exterior argentino.
El convenio, vigente desde el 1° de mayo de 2026, abre un amplio abanico de oportunidades para las economías regionales, aunque también plantea desafíos vinculados con la competitividad, las exigencias sanitarias y el aumento de la competencia en el mercado interno.
De acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el bloque europeo representa actualmente uno de los principales destinos de la producción agroindustrial regional. En 2025 absorbió el 20,3% de las exportaciones de las economías regionales, en un año en el que el sector alcanzó un récord histórico de 11.313 millones de dólares en ventas al exterior.
El acuerdo conforma una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, al integrar a los 27 países de la Unión Europea y los cuatro miembros del Mercosur, un mercado conjunto que reúne a casi 300 millones de habitantes y representa cerca del 20% del Producto Bruto Interno global.
Europa, un socio comercial clave
Aunque la Unión Europea continúa siendo un destino estratégico para la producción regional argentina, su participación relativa en las exportaciones fue perdiendo peso durante la última década.
Mientras que entre 2015 y 2025 las ventas externas de las economías regionales crecieron más de un 21%, los envíos hacia Europa aumentaron apenas un 10%, reduciendo la participación del bloque en el total exportado.
En ese contexto, el acuerdo comercial aparece como una herramienta para recuperar presencia en un mercado de alto poder adquisitivo, mediante la eliminación de aranceles para el 82% de los productos agrícolas y el establecimiento de cuotas preferenciales para aquellos bienes considerados sensibles.
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Sectores que parten con ventaja
El informe identifica diferencias importantes entre los distintos complejos agroindustriales respecto del potencial impacto del acuerdo.
El maní aparece entre los principales beneficiados, ya que casi el 58% de sus exportaciones tienen como destino la Unión Europea. La reducción de aranceles favorecerá especialmente a productos con mayor valor agregado, como el aceite, el maní tostado y la manteca de maní.
El queso azul, una de las variantes de mayor producción en la provincia.
El acuerdo Mercosur-UE abre nuevas oportunidades para las economías regionales argentinas
También se destacan el limón, cuyos aceites esenciales podrán ingresar inmediatamente libres de aranceles, y la pesca, donde productos como la merluza hubbsi, las vieiras y los langostinos congelados obtendrán mejoras sustanciales en sus condiciones de acceso al mercado europeo.
La miel representa otro de los sectores con buenas perspectivas. La eliminación del arancel para la miel natural dentro de un cupo específico para el Mercosur mejora la competitividad de un complejo que viene mostrando un fuerte crecimiento exportador.
El sector foresto-industrial, aunque actualmente tiene una presencia limitada en Europa, también podría ampliar su participación a medida que se reduzcan los aranceles para productos elaborados como tableros, papeles y cartones.
En la actividad vitivinícola, la eliminación gradual de aranceles y el reconocimiento de las indicaciones geográficas representan una ventaja para las exportaciones argentinas. Sin embargo, el acuerdo también permitirá un mayor ingreso de vinos europeos al Mercosur, incrementando la competencia para los productores locales.
En el caso del complejo lácteo, las oportunidades aparecen más limitadas. Aunque algunos productos obtendrán acceso preferencial al mercado europeo, las exportaciones estarán sujetas a cuotas que restringen el volumen de ventas. Al mismo tiempo, la apertura favorecerá el ingreso de productos lácteos europeos, reconocidos por su elevada competitividad internacional.
Los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario advierten que el éxito del acuerdo dependerá de mucho más que la reducción de aranceles.
Las normas sanitarias y fitosanitarias, la trazabilidad, las certificaciones de calidad, las indicaciones geográficas y la logística seguirán siendo factores determinantes para consolidar la presencia de los productos argentinos en Europa.
En ese sentido, destacan los avances realizados por Argentina en materia de digitalización de certificados sanitarios, sistemas de autocertificación de origen y simplificación de trámites aduaneros, herramientas que buscan facilitar el acceso de los productos nacionales al mercado europeo.
Un nuevo escenario para las economías regionales
El informe concluye que el acuerdo Mercosur-Unión Europea no tendrá un impacto uniforme sobre todas las actividades productivas. Mientras algunos complejos ya cuentan con una inserción consolidada y podrán ampliar rápidamente su participación, otros deberán fortalecer su competitividad, diversificar su oferta y adaptarse a las exigencias del mercado europeo.
Para las economías regionales, el desafío no será únicamente aprovechar la reducción de aranceles, sino transformar ese nuevo marco comercial en mayores exportaciones, más valor agregado y una inserción internacional más sólida y diversificada.
